{"id":924,"date":"2017-09-01T18:10:54","date_gmt":"2017-09-01T18:10:54","guid":{"rendered":"http:\/\/bantics.xyz\/bgmil\/?p=924"},"modified":"2017-09-01T18:10:54","modified_gmt":"2017-09-01T18:10:54","slug":"roxana-elvdrige-thomas-a-proposito-de-shakespeare","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/roxana-elvdrige-thomas-a-proposito-de-shakespeare\/","title":{"rendered":"Roxana Elvdrige-Thomas a prop\u00f3sito de Shakespeare"},"content":{"rendered":"<p><strong><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-1009 size-large\" src=\"https:\/\/bantics.xyz\/bgmil\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/sam_2129-1-1024x683.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"683\" srcset=\"https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/sam_2129-1-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/sam_2129-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/sam_2129-1-768x512.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/strong><\/p>\n<p><strong>Renacimiento y pasi\u00f3n en <em>El Mercader de Venecia<br \/>\n<\/em><\/strong>Roxana Elvridge-Thomas<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El ser humano respira su entorno. Vive empapado de aquello que le rodea, se zambulle en la agitada vida que palpita a su alrededor. No puede ser de otra forma. No puede desligarse de su ambiente. Ya lo dec\u00eda Ortega y Gasset: \u201cYo soy yo y mi circunstancia\u201d, aludiendo a la intr\u00ednseca unidad entre el ser humano y el medio en el que se desarrolla.<\/p>\n<p>Y si todo ser humano se ve expuesto y reacciona al ambiente, el artista es mucho m\u00e1s sensible a \u00e9ste, siendo el catalizador de las ideas, corrientes, costumbres y actitudes de la \u00e9poca para mostrarlas en su obra.<\/p>\n<p>As\u00ed, William Shakespeare est\u00e1 abierto a las principales ideas de los pensadores del Renacimiento y las presenta en sus obras, como veremos en <em>El mercader de Venecia<\/em>, obra plena de pensamiento renacentista e imbuida de la pasi\u00f3n caracter\u00edstica de nuestro autor que se manifiesta en personajes vehementes que viven sus \u00edmpetus al m\u00e1ximo.<\/p>\n<p>El estilo renacentista se vislumbra desde que apreciamos la obra en su elemento estructural, donde observamos una serie de tramas que se superponen una a la otra y caminan entrelaz\u00e1ndose hasta el momento en que magistralmente el autor las va haciendo coincidir y va tejiendo al un\u00edsono los hilos que en un primer momento corr\u00edan por separado.<\/p>\n<p>Las diversas tramas con sus tem\u00e1ticas, aparentemente separadas son las siguientes:<\/p>\n<ol>\n<li>La dama casadera que debe elegir esposo por medio de un enigma ideado por su padre, al que muchos han acudido y ninguno ha ganado.<\/li>\n<li>El mercader que, llevado por la amistad, contrae una deuda arbitraria con un usurero jud\u00edo y la consecuente paga.<\/li>\n<li>Los amantes de distinta raza y credo que huyen para realizar su amor.<\/li>\n<li>La dama disfrazada de var\u00f3n que repara las injusticias.<\/li>\n<li>Las damas que prueban la fidelidad de sus amados con regalos y los burlan haci\u00e9ndolos perderlos y despu\u00e9s reclam\u00e1ndolos.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Todo ello en medio del ambiente veneciano del siglo XVI y del idealizado Belmont.<\/p>\n<p>La estructura es compleja y nos habla de c\u00f3mo Shakespeare abraza los nuevos vientos dram\u00e1ticos encarando la estructuraci\u00f3n de su drama y jugando con tramas muy diversas para crear un todo org\u00e1nico y funcional, pleno de emoci\u00f3n y coherencia esc\u00e9nica.<\/p>\n<p>Ahora bien, diversos te\u00f3ricos han sugerido la idea de que la Comedia espa\u00f1ola tuvo cierta influencia sobre el teatro isabelino y en particular sobre el teatro de William Shakespeare. \u00c9l mismo expres\u00f3 su admiraci\u00f3n por ese teatro y por Lope de Vega. Y es indudable el alcance que el teatro espa\u00f1ol tuvo durante los siglos XVI y XVII a nivel europeo. Evangelina Rodr\u00edguez Cuadros,<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>\u00a0dice al respecto lo siguiente:<\/p>\n<p>Sin duda, la hegemon\u00eda pol\u00edtica que detent\u00f3 Espa\u00f1a en el continente europeo durante los siglos XVI y XVII facilit\u00f3 la influencia de su teatro. El erudito Ram\u00f3n Men\u00e9ndez Pidal pod\u00eda jactarse en 1935 de que el teatro barroco espa\u00f1ol \u201cser\u00eda como un gran almac\u00e9n de tramas y juegos de escena, donde era c\u00f3modo a los comedi\u00f3grafos de Europa ir a proveerse de materia prima\u201d, a trav\u00e9s de la cual pod\u00edan acceder a otras fuentes europeas como los <em>novellieri<\/em>. El teatro espa\u00f1ol se representa en Viena y en otros centros dominados por los Austrias.<\/p>\n<p>Cierto que Lope de Vega hab\u00eda proclamado ir\u00f3nicamente en su <em>Arte Nuevo\u00a0<\/em>que \u201cme llaman ignorante Italia y Francia\u201d, pero Fabio Franchi, que residi\u00f3 en Madrid entre 1630 y 1632, afirmaba en las <em>Essequie poetiche in morte del signor Lope de Vega <\/em>(Venecia, 1636) que justo en estos pa\u00edses \u201clos representantes de comedias, para aumentar la ganancia, ponen en los carteles que van a representar una obra de Lope de Vega, y s\u00f3lo con esto les falta coliseo para tanta gente y caja para tanto dinero\u201d. Giacinto Andrea Cicognini (1606-1632) adaptaba o refund\u00eda su obras o las de Tirso o Calder\u00f3n, e incluso la <em>commedia dell\u2019arte <\/em>(componente esencial de la g\u00e9nesis de la comedia espa\u00f1ola desde el siglo XVI) dispone ya en el siglo siguiente de \u201cscenari\u201d o guiones sobre temas tan peculiarmente espa\u00f1oles como el de Bernardo del Carpio o los Infantes de Lara. En Francia, Jean de Rotrou (1609-1650) traduce <em>La sortija del olvido <\/em>de Lope (<em>La bague de l\u2019oubli, <\/em>1628) y adapta <em>Lo fi ngido verdadero <\/em>en <em>Le v\u00e9ritable Saint Genest <\/em>(publicada en 1647); hasta el punto que en la obra an\u00f3nima <em>Visions\u00a0<\/em><em>admirables du P\u00e8lerin du Parnasse <\/em>(1635) el propio Lope se queja del saqueode los franceses que \u201ctienen vena tan est\u00e9ril que no sabr\u00edan trazar una comedia sin tomar como patr\u00f3n alguna de las m\u00edas\u201d. (\u2026)Y aunque algunos cr\u00edticos relativicen su incidencia en Inglaterra (aduciendo que \u00e9sta proven\u00eda no tanto de los originales como de adaptaciones francesas y de la cierta promesa de exotismo que la inclusi\u00f3n de la palabra \u201cSpanish\u201d confer\u00eda a las obras) dramaturgos como John Webster (1580-1633) o John Fletcher (1579- 1625) imitan o adaptan a Lope.<\/p>\n<p>Y no olvidemos las propias palabras de Shakespeare.<\/p>\n<p>En ese tenor, tenemos varios aspectos caracter\u00edsticos de las comedias espa\u00f1olas que podemos ver reflejadas en el teatro isabelino y m\u00e1s espec\u00edficamente en El mercader de Venecia, como el hecho ya comentado anteriormente de las muy diversas tramas superpuestas y entrelazadas, introducidas por Bartolom\u00e9 de Torres Naharro en su <em>Propalladia<\/em> y el portentoso Gil Vicente en esa peque\u00f1a obra maestra que es el <em>Don Duardos<\/em>, en la cual se entrelazan por vez primera dos tramas distintas para unirse al final en una misma.<\/p>\n<p>Esta l\u00ednea es seguida magistralmente por Lope de Vega y su escuela, hasta llegar a Calder\u00f3n de la Barca, tratando varias tramas que se desarrollan paralelamente para desembocar finalmente en una misma historia.<\/p>\n<p>Otro de los elementos muy gustado en la Comedia espa\u00f1ola es la mujer travestida en traje de hombre, elemento que se desarrolla en infinidad de obras y que vemos tambi\u00e9n reflejado en el teatro isabelino, y por supuesto en <em>el Mercader<\/em>. En algunos casos, la mujer travestida tiene un peso excepcional, y es ella quien tiene la facultad de resolver los problemas y se posesiona como juez que devuelve el orden al caos en que ha devenido el mundo. Un caso muy claro de esta situaci\u00f3n se presenta en Leonor\/Leonardo, la protagonista de <em>Valor, agravio y mujer<\/em>, de Ana Caro Mall\u00e9n de Soto, una dramaturga muy famosa y gustada en el tiempo.<\/p>\n<p>Un elemento m\u00e1s es el de los enredos amorosos y las pruebas de amor donde las damas burlan a los galanes, muy com\u00fan en las comedias de capa y espada, donde el ingenio de los dramaturgos espa\u00f1oles no ten\u00eda l\u00edmite y buscaba los enredos m\u00e1s estilizados y agudos. Recordemos, solamente para poner un ejemplo, <em>La dama duende<\/em>, con toda la picard\u00eda de las damas para elaborar complicados trucos hacia los galanes.<\/p>\n<p>Un \u00faltimo elemento es la b\u00fasqueda de inspiraci\u00f3n en los <em>novellieri<\/em> italianos. El mercader, por su parte, se inspira, en algunos aspectos, en <em>Il Pecorone<\/em>, de Giovanni Fiorentino, impresa en Mil\u00e1n en 1558, adem\u00e1s de la <em>Gesta Romanorum<\/em>, impresa en Lovaina en 1473.<\/p>\n<p>Por otra parte, tenemos el maravilloso marco donde se desarrolla la obra: la Venecia del siglo XVI. Son varios los aspectos que nos sit\u00faan en \u00e9ste siglo. El primero y m\u00e1s decisivo es el que se encuentra en el parlamento del Pr\u00edncipe de Marruecos, quien, haciendo un juramento, dice lo siguiente:<\/p>\n<p>PR\u00cdNCIPE. Os doy las gracias solo por ello; y, en consecuencia, os ruego me conduzc\u00e1is cerca del cofrecito para que intente fortuna. Por esta cimitarra, que ha matado al Sofi y a un pr\u00edncipe persa, que ha ganado tres batallas <strong>sobre el sult\u00e1n Solim\u00e1n<\/strong>, ser\u00eda capaz para conquistarte \u00a1oh se\u00f1ora m\u00eda!<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p>Habla de haber ganado batallas sobre el sult\u00e1n Solim\u00e1n, y de todos es sabido que los dos protagonistas del siglo XVI en el mundo fueron, por una parte, Carlos I de Espa\u00f1a y V de Alemania; y por otra, el sult\u00e1n Solim\u00e1n el Magn\u00edfico, Emperador de los turcos. Este parlamento sit\u00faa la historia en pleno siglo XVI en medio de sus contiendas pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Nos encontramos, tambi\u00e9n, con el retrato de la Venecia del siglo XVI. Ana Luc\u00eda Cervio<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> dice que \u201cLe\u00edda en clave socio-espacial, <em>El Mercader de Venecia <\/em>es una obra que retrata la historia de una ciudad y sus horrores.\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/p>\n<p>Venecia fue, desde el bajo Medievo, una ciudad pr\u00f3spera abocada al comercio y que, dada su disposici\u00f3n geogr\u00e1fica, se constituy\u00f3 en el centro ideal de convergencia de varias culturas. Dice Cervio:<\/p>\n<p><em>El Mercader de Venecia <\/em>fue escrita hacia fines del siglo XVI (1596-1597). Por ese entonces, Venecia comenzaba a mostrar s\u00edntomas de agotamiento de un extenso esplendor que, siglos atr\u00e1s,la convirtieran en la \u201cciudad bisagra\u201d entre Europa, Oriente y \u00c1frica (Sennett 1997). Pese al deterioro de los t\u00e9rminos de intercambio sufrido por sus fuerzas econ\u00f3micas, Shakespeare vio en Venecia el ejemplo de una de las ciudades puerto m\u00e1s lujosas y acaudaladas de la Europa renacentista: una ciudad internacionalizada por el comercio que, adem\u00e1s de atraer el constante fluir de mercanc\u00edas, exhib\u00eda un poder no territorial corporizado en la intensa afluencia de extranjeros que transitaban por sus aguas y tierras en busca de la concertaci\u00f3n de diversas transacciones.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/p>\n<p>Venecia se constituy\u00f3 para Shakespeare en la ciudad ideal para su drama ya que dada su condici\u00f3n de ciudad de tr\u00e1nsito, proporcionada por el comercio y por el constante fluir de mercaderes, mercanc\u00edas y personas de todo tipo y clase que recorr\u00edan sus calles, Venecia se instituy\u00f3 como una ciudad de extra\u00f1os, donde todos caben, donde los \u201cotros\u201d pueden entrar en el espacio de lo cotidiano, donde todo puede suceder por el incesante contacto entre individuos de diferente condici\u00f3n y credo.<\/p>\n<p>Es una ciudad de esplendor y de apariencias, de carnaval y mascarada, donde no todo es lo que parece y se da pie a la incertidumbre, al enga\u00f1o y a la doble cara, haciendo alusi\u00f3n a la m\u00e1scara. De esa manera se puede enga\u00f1ar al jud\u00edo y escaparse la hija en una noche de m\u00e1scaras, disfrazada de muchacho; de esa misma manera se puede hacer uso fraudulento de la ley y exigir en pago una libra de carne y de esas misma manera, a trav\u00e9s de la elocuencia y la ret\u00f3rica, que es la seducci\u00f3n de la palabra, se puede volver a tergiversar la ley para darle la vuelta a favor de Antonio.<\/p>\n<p>Desde un punto de vista hist\u00f3rico, Venecia fue la primera ciudad en edificar <em>ghetto<\/em>s destinados a segregar a la comunidad jud\u00eda. Pese a los sermones expulsivos propiciados por los frailes, en 1516, a trav\u00e9s de un decreto oficializado por el Senado de la Rep\u00fablica Seren\u00edsima, se decidi\u00f3 confinarlos en la regi\u00f3n de Cannareggio, un sector aislado de la ciudad.<\/p>\n<p>El lugar elegido fue una antigua fundici\u00f3n de ca\u00f1ones, llamada <em>Ghetto Nuovo<\/em>, en las islas centrales m\u00e1s alejadas de la plaza de San Marcos. La nueva fundici\u00f3n se convirti\u00f3 en una isla mediante canales; se levantaron altos muros, todas las ventanas que daban al exterior fueron tapiadas, y se dispusieron dos entradas vigiladas por cuatro guardias cristianos; seis guardias m\u00e1s deb\u00edan tripular dos naves patrulleras, y los diez eran pagados por la comunidad jud\u00eda, a la cual tambi\u00e9n se orden\u00f3 que concertase el arriendo perpetuo de la propiedad a un precio que estaba un tercio por encima de su valor (Meyer y Jhonson 2007: 283).<\/p>\n<p>El <em>Ghetto Nuovo <\/em>fue la primera de las tres etapas que registr\u00f3 el proceso de segregaci\u00f3n socio-espacial de la comunidad jud\u00eda en Venecia. En efecto, los ciclos econ\u00f3micos y los avatares de las guerras por la posesi\u00f3n de las rutas comerciales que asolaban a la regi\u00f3n coincidieron con la llegada de un n\u00famero cada vez mayor de jud\u00edos que vislumbraban en esta ciudad-puerto un refugio para su seguridad corporal y una opci\u00f3n para sus actividades<\/p>\n<p>econ\u00f3micas. Esta explosi\u00f3n demogr\u00e1fica, sumada a la funcionalidad que los jud\u00edos representaban para el desarrollo de la econom\u00eda dom\u00e9stica \u2013especialmente a trav\u00e9s del ejercicio de la usura, pr\u00e1ctica ancestral prohibida por la ley divina\u2013, oblig\u00f3 a las autoridades cristianas a extender los planes de ordenamiento urbano dispuestos para localizar a esos Cuerpos- Peligrosos-Necesarios. Fue as\u00ed que en 1541 se construy\u00f3 el <em>Ghetto Vecchio <\/em>y en 1633 \u2013poco m\u00e1s de 30 a\u00f1os despu\u00e9s de que Shakespeare publicara <em>El Mercader de Venecia<\/em>\u2013 el <em>Ghetto Nuovissimo <\/em>(Sennett 1997). (\u2026) el <em>ghetto <\/em>debe su denominaci\u00f3n precisamente a la localizaci\u00f3n espacial que tuvo en Venecia este primer reservorio destinado a relegar a la comunidad jud\u00eda. Etimol\u00f3gicamente, proviene del italiano <em>gettare<\/em>, que significa \u201carrojar\u201d, \u201cdesembocar\u201d, \u201cfundir\u201d, en coincidencia con el emplazamiento geogr\u00e1fico del <em>Ghetto Nuovo <\/em>y del <em>Vecchio<\/em>, localizados en antiguos distritos destinados a la fundici\u00f3n de metales, en las afueras de la ciudad (Meyer y Jhonson 2007).<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/p>\n<p>Por todo lo anterior, en el siglo XVI, el viejo Shylock deber\u00eda vivir en el ghetto, que era cerrado por las noches, por lo cual le ser\u00eda muy dif\u00edcil, si no imposible, salir de noche para asistir a la cena ofrecida por Basssanio y tambi\u00e9n dificultar\u00eda mucho la huida de Jessica. Pero ah\u00ed encontramos la licencia po\u00e9tica de Shakespeare que logra salvar el hecho hist\u00f3rico otorg\u00e1ndole verosimilitud a la trama.<\/p>\n<p>En cuanto a las ideas propiamente renacentistas que se encuentran en <em>El mercader de Venecia<\/em>, podemos citar, como una de las mayores influencias, la teor\u00eda neoplat\u00f3nica del amor manejada por Marcilio Ficino.<\/p>\n<p>Marsilio Ficino fue un <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Fil%C3%B3sofo\">fil\u00f3sofo<\/a> <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Renacimiento\">renacentista<\/a> <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Florencia\">florentino<\/a>, l\u00edder de la <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Academia_plat%C3%B3nica_florentina\">Academia<\/a> plat\u00f3nica florentina, protegido de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Cosme_de_M%C3%A9dicis\">Cosme de M\u00e9dicis<\/a> y de sus sucesores, incluyendo <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Lorenzo_de_M%C3%A9dici\">Lorenzo de M\u00e9dici<\/a> ,&#8221;el Magn\u00edfico&#8221;, fue el art\u00edfice, en el Renacimiento, del <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Neoplatonismo\">neoplatonismo<\/a>. Tradujo del griego al lat\u00edn los <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Di%C3%A1logo_plat%C3%B3nico\">di\u00e1logos<\/a> de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Plat%C3%B3n\">Plat\u00f3n<\/a> (1484), <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Plotino\">Plotino<\/a> (1492) y el <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Hermetismo\"><em>Corpus Hermeticum<\/em><\/a> (1471) Su escrito m\u00e1s destacado, donde se aprecia su teor\u00eda amorosa es <em>De Amore<\/em>, basado en <em>El Banquete<\/em>, de Plat\u00f3n.<\/p>\n<p>El De Amore no se reduce a un mero comentario de otra obra, sino que, en primer lugar, refleja un genuino inter\u00e9s por elaborar una teor\u00eda propia del amor, y al hacerlo, recoge ideas presentes en otros di\u00e1logos plat\u00f3nicos al igual que en Plotino y otros fil\u00f3sofos.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a><\/p>\n<p>As\u00ed, <em>De Amore<\/em> constituye uno de los principales pilares del concepto amoroso del Renacimiento, creando una corriente seguida por innumerables poetas, fil\u00f3sofos, dramaturgos y narradores.<\/p>\n<p>Ficino relaciona Amor con Belleza y Bondad y estos tres elementos est\u00e1n ba\u00f1ados y trascendidos por la Luz. La Belleza y la Bondad son una y la misma cosa y el Amor responde a la Belleza, es un deseo de ella. La Belleza es percibida por los sentidos, pero existen sentidos superiores y sentidos inferiores. Los superiores son, seg\u00fan Ficino, la raz\u00f3n, la vista y el o\u00eddo, por medio de los cuales se contempla \u00edntegra la belleza; y los inferiores son el olfato el gusto y el tacto, los cuales nos acercan a la bestialidad. De entre todos ellos, la vista tiene un lugar privilegiado, ya que ella percibe la luz y es por obra de ella que las almas se comunican.<\/p>\n<p>El artista refleja su pureza en su mirada. La mirada no s\u00f3lo es el camino por el cual obtenemos noticia de la belleza de un ente exterior a nosotros, de otro ser humano que en si mismo es un microcosmos, sino que tambi\u00e9n es el modo por el cual la belleza del cuerpo se refleja de forma m\u00e1s pura. Ficino afirma que el amor que se enciende en el spiritus, por este mismo spiritus fluye al exterior a trav\u00e9s de la mirada.<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a><\/p>\n<p>Por medio de la mirada, el alma del amante sale de s\u00ed y entra a morar en el alma del ser amado, muere en s\u00ed y vive en el otro, por lo que vive en en otro y al mismo tiempo vive en s\u00ed. Dice Ficino del amante:<\/p>\n<p>Si \u00e9l no est\u00e1 en s\u00ed, tampoco vive en s\u00ed mismo; quien no vive est\u00e1 muerto, y por esto est\u00e1 muerto en s\u00ed mismo todo aqu\u00e9l que ama; o al menos vive en otro.<\/p>\n<p>Sin duda son dos las especies de Amor: el uno es un\u00edvoco; el otro rec\u00edproco. El Amor un\u00edvoco es aqu\u00e9l en que el amado no ama al amante. Aqu\u00ed en todo el amante est\u00e1 muerto, porque no vive en s\u00ed, como hemos demostrado, y no vive en el amado, siendo por \u00e9l despreciado. Por tanto, \u00bfd\u00f3nde vive? \u00bfVive en el aire, en el agua, en el fuego, o en la tierra, o en cuerpo de animal bruto? No, porque el alma humana no vive en otro cuerpo que no sea humano. \u00bfAcaso vive en alg\u00fan otro cuerpo de persona no amada? Aqu\u00ed tampoco. Ya que si no vive donde vehementemente desea vivir, mucho menos vivir\u00e1 en cualquier otra parte. As\u00ed que en ning\u00fan lugar vive quien a otro ama, y no es amado por ese otro; y por eso enteramente est\u00e1 muerto el no amado amante. Y nunca resucita, si antes el enojo no lo hace resucitar.<\/p>\n<p>Pero all\u00ed donde el amado responde en el Amor, el amante, apenas est\u00e1 en el amado, vive. Aqu\u00ed acontece una cosa maravillosa, cuando dos se aman mutuamente: \u00e9l en \u00e9ste, y \u00e9ste en aqu\u00e9l vive. Ellos se corresponden de manera rec\u00edproca, y cada uno se entrega al otro, para recibir al otro. Porque quien no se tiene a s\u00ed mismo, mucho menos puede poseer al otro. Antes bien, tanto el uno como el otro se tienen a s\u00ed mismos y al mismo tiempo al otro, porque \u00e9ste \u00faltimo se tiene a s\u00ed mismo, pero en aqu\u00e9l; en tanto que aqu\u00e9l se posee a s\u00ed mismo, pero en \u00e9ste. Ciertamente mientras que yo te amo a ti que me amas a m\u00ed, yo en ti, que piensas en m\u00ed, me hallo a m\u00ed mismo; y yo, por m\u00ed mismo despreciado, en ti que me cuidas me recupero. Y t\u00fa haces otro tanto conmigo.<\/p>\n<p>Esto tambi\u00e9n me parece maravilloso: puesto que, desde el momento en que yo me perd\u00ed a mi mismo, si por ti me recupero, por ti me tengo a mi mismo. Si por ti me tengo a m\u00ed, yo te tengo a ti antes, y m\u00e1s que a m\u00ed; y estoy m\u00e1s pr\u00f3ximo a ti que a m\u00ed. Ya que yo no me acerco a m\u00ed mismo por otro medio que no sea por ti.<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a><\/p>\n<p>Comparemos este hermoso p\u00e1rrafo con lo que le dice Porcia a Bassanio en el Acto Tercero, Escena II, del <em>Mercader de Venecia<\/em>:<\/p>\n<p>PORCIA. (\u2026) Malditos sean vuestros ojos. Me han embrujado y partido en dos mitades. La una es vuestra; la otra es a medias vuestra; m\u00eda, quiero decir; pero si es m\u00eda es vuestra, y de ese modo soy toda de vos. \u00a1Oh \u00e9poca malvada, que pone barreras entre los poseedores y sus derechos leg\u00edtimos! As\u00ed, aunque de vos, no soy vuestra.<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a><\/p>\n<p>Podemos observar c\u00f3mo hace referencia a de qu\u00e9 manera el amor entr\u00f3 por los ojos, como dice la teor\u00eda ficiniana, y deposit\u00f3 el alma de uno en el alma del otro, creando desaz\u00f3n en el alma de Porcia; y es claro que ella ya habita en \u00e9l y \u00e9l en ella, por lo que Porcia declara que ya es suya y al mismo tiempo se posee a s\u00ed misma, ya que, seg\u00fan la teor\u00eda del amor de Ficino, el amante se recupera a s\u00ed mismo al vivir en el amado y entregarse a \u00e9l. Pero, al final del parlamento, cae en la triste realidad: debido a la loter\u00eda de los cofres, a\u00fan no puede pertenecerle del todo, por lo que se encuentra el ox\u00edmoron de ser suya y no serlo al mismo tiempo.<\/p>\n<p>En otro momento, Marsilio Ficino asegura lo siguiente:<\/p>\n<p>A esto hay que agregar que el amante esculpe la figura del amado en su alma. Entonces, el alma del amante llega a ser casi un espejo, en el que luce la imagen del amado. Por lo que, cuando el amado se reconoce a s\u00ed mismo en el amante, se ve obligado a amarlo.<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a><\/p>\n<p>Esta cita nos es muy \u00fatil para descifrar el misterio de los cofrecitos de Porcia. Ya que si los interpretamos a la luz de la teor\u00eda ficiniana, podemos ver que estos cofres representan el alma de cada uno de los pretendientes, y solamente aqu\u00e9l que la ame de verdad y sea correspondido por ella, esto es, el que tenga grabada la efigie de la amada en su interior, podr\u00e1 ser correspondido por ella. Es as\u00ed como Bassanio, quien ya ten\u00eda desde antiguo grabada en su alma la efigie de Porcia, ve reflejada su alma en el cofre de plomo, mientras que los otros pretendientes guardan en el interior de sus almas una calavera y un idiota respectivamente, que es lo que muestran sus almas vanas, reflejo del oro y la plata y tambi\u00e9n de la frase que los lleva a elegirlos. Mientras que la frase: \u201cQuien me escoja debe dar y aventurar todo lo que tiene\u201d del cofre de plomo habla del amor que se entrega del todo para recuperarse del todo. Todo esto nos recuerda el hermoso soneto V de Garcilaso de la Vega:<\/p>\n<p>Escrito est\u00e1 en mi alma vuestro gesto,<br \/>\ny cuanto yo escribir de vos deseo;<br \/>\nvos sola lo escribisteis, yo lo leo<br \/>\ntan solo, que aun de vos me guardo en esto.<\/p>\n<p>En esto estoy y estar\u00e9 siempre puesto;<br \/>\nque aunque no cabe en m\u00ed cuanto en vos veo,<br \/>\nde tanto bien lo que no entiendo creo,<br \/>\ntomando ya la fe por presupuesto.<\/p>\n<p>Yo no nac\u00ed sino para quereros;<br \/>\nmi alma os ha cortado a su medida;<br \/>\npor h\u00e1bito del alma mismo os quiero.<\/p>\n<p>Cuanto tengo confieso yo deberos;<br \/>\npor vos nac\u00ed, por vos tengo la vida,<br \/>\npor vos he de morir, y por vos muero.<\/p>\n<p>El amor, en fin, est\u00e1 marcado con un acento plenamente renacentista y ficiniano. Ficino trata de un amor m\u00e1s puro a\u00fan que el de la pareja rom\u00e1ntica, y es un tipo de amor al que aluden otros muchos fil\u00f3sofos cl\u00e1sicos y renacentistas, que es aqu\u00e9l en el cual los esp\u00edritus se acercan entre s\u00ed en la amistad.<\/p>\n<p>El concepto de amistad es un concepto cl\u00e1sico, nacido con S\u00f3crates, Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles, y continuado por Cicer\u00f3n y, de manera magistral por S\u00e9neca, retomado por los sabios renacentistas en su af\u00e1n humanista y elaborado tanto en la puesta en pr\u00e1ctica de muchos de estos humanistas como en la literatura del Renacimiento, con numerosos ejemplos.<\/p>\n<p>Esbozar\u00e9 algunos elementos de la amistad seg\u00fan Seneca, quien acrisola el pensamiento cl\u00e1sico y en quien ilumina el pensamiento renacentista y despu\u00e9s dar\u00e9 algunos ejemplos renacentistas para desembocar en el concepto de amistad en <em>El mercader de Venecia<\/em>.<\/p>\n<p>Nos habla S\u00e9neca, en primer lugar, de que \u201cla amistad nace del derecho sacrosanto de la beneficiencia\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>, esto es, los amigos siempre se dispensan favores mutuamente, aunque La amistad a la que aspira el sabio no tiene su motivaci\u00f3n en los bienes materiales sino en los espirituales. La elecci\u00f3n del amigo es dif\u00edcil y selectiva, ya que encontramos las siguientes frases:<\/p>\n<p>(el sabio) en su amistad jam\u00e1s admitir\u00eda a un hombre indigno (<em>benef.<\/em>2.18.5-6), o que en la elecci\u00f3n de amigos hay que esmerarse en seleccionar los menos corrompidos posible(<em>dial.<\/em>9.7.4), o al referirse a la dificultad que existe a la hora de tener como amigos a los poderosos (<em>epist.<\/em>14.7), o, en fin, a la negativa de incluir al prestamista en el selecto grupo de las amistades (<em>ben.<\/em>2.21.2).<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a><\/p>\n<p>Por tanto, para la amistad se buscar\u00e1 a un var\u00f3n perfecto o cercano a la perfecci\u00f3n. Ya teniendo la amistad y cultiv\u00e1ndola, nos encontramos con los siguientes comentarios de los cl\u00e1sicos:<\/p>\n<p>Cicer\u00f3n sobre la amistad, de la que dice que los dioses no nos han dado nada mejor ni m\u00e1s agradable que ella. Cuando S\u00e9neca alude a la amistad aut\u00e9ntica se est\u00e1 refiriendo a aqu\u00e9lla \u00abque ni la esperanza, ni el miedo, ni la preocupaci\u00f3n por el propio provecho son capaces de destruir, y, a su vez, es con la que mueren y por la que mueren los hombres\u00bb<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a><\/p>\n<p>Considera a este sentimiento una de las m\u00e1ximas virtudes y base de la sociedad.<\/p>\n<p>Una de las principales fortalezas de la amistad es la solidaridad entre los amigos, que busca el bien mutuo e igualar al amigo a s\u00ed mismo, hacerlo un <em>alter ego<\/em>, con quien se tienen obligaciones alt\u00edsimas fruto del amor mutuo:<\/p>\n<p>Se refieren, fundamentalmente, a la obligaci\u00f3n de asistir al amigo en sus desgracias, ya que no solo no podemos abandonarlo cuando las est\u00e1 sufriendo sino tampoco hay que dese\u00e1rselas, atentos siempre a que en cualquier eventualidad el amigo tiene la obligaci\u00f3n de permanecer siempre al lado del amigo (<em>benef.<\/em>6.35.1-2;7.14.4). Como consecuencia natural de lo que acabamos de decir surge la obligaci\u00f3n de visitar a los amigos afligidos o enfermos (<em>epist.<\/em>78.4), (\u2026)aparece tambi\u00e9n el concepto de ayuda.<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a><\/p>\n<p>A\u00f1adimos que:<\/p>\n<p>El amor y el afecto deben acompa\u00f1ar en todo momento a la amistad, como se apunta en la <em>epist<\/em>.9.18, al tiempo que se dice que es conforme con la naturaleza en la <em>epist.<\/em>109. 5. El afecto a su vez debe ir acompa\u00f1ado de alegr\u00eda y gozo ante los progresos efectuados por el amigo.<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a><\/p>\n<p>Por otra parte, tanto en Arist\u00f3teles, como en Cicer\u00f3n y en S\u00e9neca, se utiliza una comparaci\u00f3n entre la amistad y el <em>adfectus amantium<\/em>,uno de los sin\u00f3nimos del amor, dejando claro que el amor de los enamorados ser\u00eda una amistad loca y enajenada, mientras que la amistad es el m\u00e1s puro y elevado amor porque es el encuentro de los esp\u00edritus iguales, destinado al sabio y su entorno.<\/p>\n<p>Encontramos, entonces, que la amistad es un don casi sagrado, destinado a esp\u00edritus selectos, donde una clase especial de amor toma forma y as\u00ed es como encontramos en la Oda a Francisco Salinas, de Fray Luis de Le\u00f3n, la siguiente lira dirigida a sus amigos:<\/p>\n<p>A este bien os llamo,<br \/>\ngloria del apol\u00edneo sacro coro,<br \/>\namigos a quien amo<br \/>\nsobre todo tesoro;<br \/>\nque todo lo visible es triste lloro.<\/p>\n<p>Donde la m\u00fasica une a los esp\u00edritus que se aman sobre todo tesoro y se deja constancia de ese amor en la bella oda.<\/p>\n<p>Otro elemento del que se habla es que el amigo da la vida por su amigo, lo arriesga todo por el amor de su amigo, y esto lo vemos reflejado en La Numancia de Cervantes, en los personajes de Leoncio y Marandro, cuando Leoncio, en un primer momento, se ofrece a ayudar a Marandro a ir al campamento enemigo y Leoncio hace elogio de la amistad:<\/p>\n<p>LEONCIO \u00a0\u00a0 Yo quiero, buen amigo, acompa\u00f1arte,<\/p>\n<p>y en impresa tan justa y tan forzosa<\/p>\n<p>con mis peque\u00f1as fuerzas ayudarte.<\/p>\n<p>MARANDRO \u00a1Oh mitad de mi alma! Oh venturosa<\/p>\n<p>amistad, no en trabajos dividida<\/p>\n<p>ni en la ocasi\u00f3n m\u00e1s pr\u00f3spera y dichosa!<\/p>\n<p>Poeteriormente, muerto Leoncio, verdadera ofrenda de amor hacia su amigo, Marandro se lamenta:<\/p>\n<p>MARANDRO \u00bfNo vienes, Leoncio? Di<\/p>\n<p>\u00bfqu\u00e9 es esto, mi dulce amigo?<\/p>\n<p>Si t\u00fa no vienes conmigo,<\/p>\n<p>\u00bfc\u00f3mo vengo yo sin ti?<\/p>\n<p>Amigo que te has quedado,<\/p>\n<p>amigo que te quedaste,<\/p>\n<p>no eres t\u00fa que me dejaste,<\/p>\n<p>sino yo el que te ha dejado.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es posible que ya dan<\/p>\n<p>tus carnes despedazadas<\/p>\n<p>se\u00f1ales averiguadas<\/p>\n<p>de lo que cuesta este pan,<\/p>\n<p>y es posible que la herida<\/p>\n<p>que a ti te dej\u00f3 difunto<\/p>\n<p>en aqu\u00e9l instante y punto,<\/p>\n<p>no me acab\u00f3 a mi la vida?<\/p>\n<p>Vemos, pues, dos ejemplos renacentistas de verdadero amor, de verdadera amistad al modo cl\u00e1sico-renacentista.<\/p>\n<p>Es este tipo de amistad, rayana en el amor, la que encontramos <em>en El mercader de Venecia<\/em>, amistad a toda prueba, donde Antonio da todo por su amigo Bassanio, incluso est\u00e1 dispuesto a ofrendar su vida por el bienestar de su amigo. Es una amistad de las almas, totalmente renacentista, donde el amor plat\u00f3nico impera, donde se quiere al otro tanto o m\u00e1s que a s\u00ed mismo y el amor es rec\u00edproco. Esa es la raz\u00f3n por la cual Bassanio se atreve a asegurar, en el Acto Cuarto:<\/p>\n<p>BASSANIO. Antonio, estoy casado con una mujer que me es tan querida como la vida misma; pero la vida, mi mujer, mi mundo entero, no me son tan caros como tu vida. Sacrificar\u00e9 todo, lo perder\u00e9 todo por librarte de este diablo.<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a><\/p>\n<p>Otro aspecto que quisiera tocar, aunque sea de manera somera, es el papel que cobr\u00f3 la mujer durante el Renacimiento, y para ello debemos citar <em>El Cortesano (1528)<\/em>, de Baltasar de Castiglione, uno de los libros m\u00e1s populares del Renacimiento, en el cual se dan las bases de conducta para las \u00e9lites educadas de la \u00e9poca. En esta publicaci\u00f3n, dividida en cuatro apartados o \u201cLibros\u201d, el tercer Libro est\u00e1 dedicado completamente a las damas y su proceder, donde se habla de que las damas deben \u201ctener noticia\u201d de letras, de m\u00fasica, de pintura y de otras muchos saberes y cualidades que las convierten en cortesanas \u201ccon sotiles razones y r\u00e9plicas\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>.<\/p>\n<p>Castiglione se esmera en enumerar los muchos saberes que considera debe tener la dama perfecta renacentista y da una serie de ejemplos de mujeres ilustres a quienes considera dotadas de inteligencia, sabidur\u00eda y diversos talentos tanto de la historia como del presente.<\/p>\n<p>Todo esto para presentar a Porcia como mujer plenamente renacentista, dotada de elocuencia, inteligencia, conocimiento de las leyes, de la ret\u00f3rica y del ingenio para burlar a todos los presentes en el juicio e incluso a su marido, haciendo uso de \u201csutiles razones y r\u00e9plicas\u201d, como suger\u00eda Castiglione.<\/p>\n<p>Y por \u00faltimo, recordemos que el Renacimiento tambi\u00e9n trajo a colaci\u00f3n la Teor\u00eda de los afectos o pasiones del alma, que uso aqu\u00ed s\u00f3lo como pretexto para hablar de una de las caracter\u00edsticas que m\u00e1s me seducen de Shakespeare, y que es su manejo de las pasiones humanas.<\/p>\n<p>Nos encontramos en <em>El mercader de Venecia<\/em> con un retablo de pasiones que profundiza en lo m\u00e1s rec\u00f3ndito del alma humana, escarbando entre los pliegues de la conciencia, encaram\u00e1ndose en los rizomas m\u00e1s ocultos y llevando al espectador a experimentar la ira, el amor, la amistad, la envidia, la avaricia, el desconsuelo, la sinraz\u00f3n y un sinf\u00edn de pasiones m\u00e1s en un aluvi\u00f3n que nos arrastra entre palabras vueltas acci\u00f3n, vueltas cuerpo, vueltas vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Teatro Espa\u00f1ol del Siglo de Oro: del Canos Inventado a la Historia Contada, en <a href=\"https:\/\/www.cairn.info\/revue-internationale-de-philosophie-2010-2-page-247.htm\">https:\/\/www.cairn.info\/revue-internationale-de-philosophie-2010-2-page-247.htm<\/a>, p. 247.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> William Shakespeare, <em>Obras Completas<\/em>, Tomo I, Madrid, Aguilar, 1991, p. 1163.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> CERVIO, Ana Luc\u00eda.\u00a0<strong>Cuerpos extra\u00f1os -Cuerpos apasionados: Una aproximaci\u00f3n a la configuraci\u00f3n socio-espacial en el contexto de la Venecia Shakesperiana y del Falansterio de Charles Fourier.<\/strong><em>\u00a0Rev. austral cienc. soc.<\/em>\u00a0[online]. 2010, no.18 [citado 15 Mayo 2017], p.59-81. Disponible en la World Wide Web: &lt;https:\/\/mingaonline.uach.cl\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0718-17952010000100004&amp;lng=es&amp;nrm=iso&gt;. ISSN 0718-1795.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> CERVIO, Ana Luc\u00eda.\u00a0<strong>Cuerpos extra\u00f1os -Cuerpos apasionados: Una aproximaci\u00f3n a la configuraci\u00f3n socio-espacial en el contexto de la Venecia Shakesperiana y del Falansterio de Charles Fourier.<\/strong><em>\u00a0Rev. austral cienc. soc.<\/em>\u00a0[online]. 2010, no.18 [citado 15 Mayo 2017], p.59-81. Disponible en la World Wide Web: &lt;https:\/\/mingaonline.uach.cl\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0718-17952010000100004&amp;lng=es&amp;nrm=iso&gt;. ISSN 0718-1795, p. 62.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Op. cit., p. 63.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Op. cit. Pp. 64-65.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Mauricio Rom\u00e1n Rojas, Amor humano y amor divno en Marsilio Ficino, en <a href=\"https:\/\/www.posfilosofia.ucr.ac.cr\/posgrado\/Renacimiento\/MRomanRenacimiento.pdf\">www.posfilosofia.ucr.ac.cr\/posgrado\/Renacimiento\/MRomanRenacimiento.pdf<\/a>, p. 1<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Mauricio Rom\u00e1n, Op. cit., p. 8.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Marsilio Ficino, <em>Sobre el Amor. Comentarios al Banquete de Plat\u00f3n<\/em>, M\u00e9xico, UNAM, 1994, pp. 44-45<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Shakespeare, Op. cit., p. 1178.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Ficino, Op. cit., p. 47.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Joaqu\u00edn Beltr\u00e1n Sierra, La amistad y el amor en el epistolario de S\u00e9neca, en Cuadernos de Filolog\u00eda Clasica. Estudios Latinos, 2008, 28, num. 1, revistas.ucm.es \u203a Inicio \u203a Vol 28, No 1 (2008) \u203a Beltr\u00e1n Serra, p. 24.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Beltr\u00e1n Serra, Op. cit., p. 25.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Ibidem, p. 26.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Ibid, p. 29.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Ibidem, p. 29<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Shakespeare, Op. cit., p. 1192.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Baltasar de Castiglione, <em>El Cortesano<\/em>, M\u00e9xico, UNAM, 1997, p. 299.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Renacimiento y pasi\u00f3n en El Mercader de Venecia Roxana Elvridge-Thomas &nbsp; El ser humano respira su entorno. Vive empapado de aquello que le rodea, se zambulle en la agitada vida que palpita a su alrededor. No puede ser de otra forma. No puede desligarse de su ambiente. 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