{"id":5667,"date":"2023-11-10T10:06:07","date_gmt":"2023-11-10T16:06:07","guid":{"rendered":"https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/?p=5667"},"modified":"2024-01-28T22:33:00","modified_gmt":"2024-01-29T04:33:00","slug":"5-6-pobreza-franciscana-teatro-pobre-o-teatro-rico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/5-6-pobreza-franciscana-teatro-pobre-o-teatro-rico\/","title":{"rendered":"5\/6 POBREZA FRANCISCANA: \u00bfTEATRO POBRE O TEATRO RICO?"},"content":{"rendered":"[vc_row][vc_column][vc_column_text]\n\n[\/vc_column_text][vc_single_image image=&#8221;5663&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][mk_page_section min_height=&#8221;0&#8243; padding_top=&#8221;0&#8243; padding_bottom=&#8221;0&#8243; sidebar=&#8221;sidebar-1&#8243;][vc_column width=&#8221;1\/3&#8243;][vc_widget_sidebar sidebar_id=&#8221;sidebar-2&#8243;][\/vc_column][\/mk_page_section][vc_row][vc_column][vc_column_text css=&#8221;.vc_custom_1699632214703{margin-bottom: 0px !important;}&#8221;]\n<h1 style=\"text-align: center;\">POBREZA FRANCISCANA Y TEATRO<\/h1>\n<p class=\"Body\" style=\"text-align: center;\"><em><span lang=\"ES-TRAD\">David Olgu\u00edn.<\/span><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]\n[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text css=&#8221;.vc_custom_1699632281758{margin-bottom: 0px !important;}&#8221;]\n<p style=\"font-weight: 400;\"><em>Un teatro pobre es a la vez el teatro pobre de recursos. Pobre porque carece de escenograf\u00eda y t\u00e9cnicas complicadas, porque carece de vestuarios suntuosos, o porque prescinde de la iluminaci\u00f3n y del maquillaje. Hasta de la m\u00fasica. Pobre pues en sentido material. Al mismo tiempo es pobre porque se despoja de todo elemento superfluo, porque se concentra en la esencia del arte teatral, en el actor. El pobre cuerpo del actor es la expresi\u00f3n m\u00e1xima y definida de ese teatro. Pero es tambi\u00e9n pobre porque es asc\u00e9tico, porque busca una nueva moralidad, un nuevo c\u00f3digo del artista.<\/em><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: right;\">Jerzy Grotowski<em>, Hacia un teatro pobre.<\/em><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La pobreza material es indeseable para las artes esc\u00e9nicas. Bajo ning\u00fan concepto el teatro debe ser pobre y menos a\u00fan si la escasez se impone como horizonte colectivo, dictado que da origen a formas de producci\u00f3n improvisadas, y estilos de trabajo y corrientes est\u00e9ticas donde la carencia es, inclusive, un mecanismo para moralizar a aquellos que todav\u00eda alcanzan a cubrir parte del cuerpo bajo un sayal m\u00e1s que remendado.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La \u201cpobreza\u201d solo se justifica a partir de una decisi\u00f3n art\u00edstica. Depurar, renunciar al oropel, \u201cpor un teatro sin maquillaje\u201d, dec\u00eda Margules; por \u201cun actor <em>santo<\/em> en un teatro pobre\u201d, escribi\u00f3 Jerzy Grotowski enarbolando la ascesis en un arte que de cuando en cuando necesita recuperar su esencia y raz\u00f3n de ser. <em>Hacia un teatro pobre<\/em>, el famoso libro de Grotowski, es una carta de renuncia a lo superfluo y, en sentido radical, la <em>v\u00eda negativa<\/em> en su teor\u00eda es un poderoso anhelo por volver a una condici\u00f3n primigenia donde palabras como ritual, mito, impulso, intuici\u00f3n e irracionalidad, romanticismo y m\u00edstica rompen los moldes acartonados y trillados de lo civilizatorio con su carga de comfort y c\u00f3moda banalidad.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Pero la gran diferencia entre elegir o acatar con mayor o menor eficacia t\u00e9cnica una condici\u00f3n de \u201cpobreza material\u201d, una producci\u00f3n sin recursos, radica en la palabra <em>hacia<\/em>. <em>Hacia<\/em> implica una decisi\u00f3n, tendemos a, elegimos la diferencia, necesitamos una sacudida moral y por eso nos desmarcamos, renunciamos al bet\u00fan y a los adornos superficiales. <em>Hacia<\/em> implica una acta po\u00e9tica, un postulado de creencia y fe que obedece a un credo donde \u201cel pobre cuerpo del actor\u201d -her\u00f3ico cuerpo a\u00f1adir\u00eda yo-, principio \u00e9tico y est\u00e9tico de lo que acontece en escena, se vuelve la medida de todas las cosas; donde las palabras son un verdadero acto social, palabras que aqu\u00ed y ahora son fundamentales para la tribu; donde cada especialidad -luz, vestuario, sonido, video y menos o m\u00e1s recursos- aporta en la justa medida de lo estrictamente necesario en funci\u00f3n de decisiones art\u00edsticas. \u00bfTeatro rico o teatro pobre? La pregunta encierra, bajo esta mirada, una paradoja donde la riqueza o la pobreza material parte de una propuesta art\u00edstica y de un dise\u00f1o de producci\u00f3n congruente con dicha aspiraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Podr\u00edamos discutir sobre lo superfluo y lo esencial en nuestro oficio, pero el malestar del teatro aqu\u00ed y ahora est\u00e1 atravesado por una discusi\u00f3n inevitablemente econ\u00f3mica y por un rasero colectivo en el que abundan las carencias; y cuando la cruda realidad se impone, no hay elecci\u00f3n posible, no tendemos por voluntad hacia el franciscanismo, simplemente no queda de otra. M\u00e1s a\u00fan cuando el propio presidente da funci\u00f3n ma\u00f1anera con doscientos pesos en la cartera y alaba la austeridad republicana, y condena la codicia, y santifica el sacrificio. Los tabuladores de cobro, en este orden de cosas, son quimeras incomprensibles para la gran mayor\u00eda de nuestra gente de teatro.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La se\u00f1al m\u00e1s clara de esta bancarrota es la reproducci\u00f3n casi industrial de unipersonales en la escena mexicana contempor\u00e1nea. Desafortunadamente, la plaga no es resultado de la revuelta postdram\u00e1tica que dej\u00f3 atr\u00e1s al encorsetado y asfixiante mon\u00f3logo para buscar formas de autoexpresi\u00f3n creativa en libertad. Equivalente al autoempleo y al trabajo informal en la esfera casi improductiva, el unipersonal se vuelve materia obligada ante el desempleo generalizado y las dificultades de producci\u00f3n para levantar proyectos en colectivo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Presenciar el trabajo de una actriz o un actor en soledad fue en otros tiempos un acto de grandeza; se acud\u00eda a ver al monstruo capaz de domar al demonio que es Legi\u00f3n. Los de antes, desafiando a Bentley que tildaba al acto esc\u00e9nico en soledad de \u201cpoco dram\u00e1tico\u201d, monologaban como acto de suprema maestr\u00eda o tambi\u00e9n como ejercicio de entrenamiento, entrem\u00e9s mientras llegaba la propuesta de trabajo en colectivo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En el extremo de la intemperie, el unipersonal crece como una plaga de nuestros d\u00edas. Nada nuevo bajo el sol. Ayer fue el <em>bulul\u00fa<\/em> como lo cuenta <em>El viaje entretenido<\/em>, \u201ccompuesto por Agusti\u0301n de Rojas, natural de la villa de Madrid\u201d all\u00e1 por 1603:<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El bululu\u0301 es un representante solo, que camina a pie y pasa su camino, y entra en el pueblo, habla al cura y di\u0301cele que sabe una comedia y alguna loa: que junte al barbero y sacrista\u0301n y se la dira\u0301 porque le den alguna cosa para pasar adelante. Ju\u0301ntanse e\u0301stos y e\u0301l su\u0301bese sobre un arca y va diciendo: \u00abagora sale la dama\u00bb y dice esto y esto; y va representando, y el cura pidiendo limosna en un sombrero, y junta cuatro o cinco cuartos, algu\u0301n pedazo de pan y escudilla de caldo que le da el cura, y con esto sigue su estrella y prosigue su camino hasta que halla remedio.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Inquieta qu\u00e9 quiso decir de Rojas con aquello de \u201chasta que halla remedio\u201d. En el pa\u00eds de los optimistas donde basta hablar en el podio para ver un pa\u00eds <em>feliz feliz feliz<\/em>, puede implicar un ascenso esc\u00e9nico desde convencer a otro ganapan para juntar desventuras en un n\u0303aque, y luego convertirse en gangarilla, cambaleo, garnacha, bojiganga, y fara\u0301ndula hasta que aparezca en el horizonte la compan\u0303i\u0301a con todos sus privilegios y su sueldo estable. En la versi\u00f3n realista, \u201challar remedio\u201d, en nuestros d\u00edas, ser\u00eda el equivalente a encontrar camino en el mundo de las series y los medios audiovisuales donde un actor puede aspirar a tener honorarios dignos y estables. Y por \u00faltimo, en la versi\u00f3n pesimista, el \u201cremedio\u201d puede ser, en palabras de Cervantes, contempor\u00e1neo de tantos bulul\u00fas recorriendo la legua sin ventura, una renuncia y la p\u00e9rdida de vocaci\u00f3n pues \u201coficio que no da para comer vale dos habas\u201d, escribi\u00f3.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, la plaga del hacer en solitario tambi\u00e9n revela una necesidad profunda de expresi\u00f3n, urgencia de tribuna, imperiosa necesidad de hablar del mundo y de dialogar con otros. Vista as\u00ed, la renuncia, dolorosa muerte al artista que sobrevive en nosotros, no es \u201cremedio\u201d o, por lo menos, <em>not yet, not yet, not yet,<\/em> nos repetiremos una y otra vez mientras podamos mantener a raya lo inevitable y poner a prueba de la manera m\u00e1s radical lo poderosa que puede ser una vocaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Lo cierto es que, en esta negra noche, solo mediante un ejercicio de realidad podremos reunir los escombros y buscar alternativas distintas para \u201challar remedio\u201d al malestar que nos rodea. Por tanto, recapitulemos en breve el cuento del panorama actual del llamado teatro de arte: por un lado, las instituciones culturales del Estado est\u00e1n dejando al teatro en la intemperie. Van botones de muestra: el nuevo FONCA dista de ser lo que se nos prometi\u00f3 cuando justificaron su transformaci\u00f3n; el proyecto de apoyo a grupos estables Mexico en Escena sobrevive achicado, en entredicho y sin di\u00e1logo con su benefactor; el INBAL y la UNAM pr\u00e1cticamente ya no producen, se han vuelto instituciones programadoras. \u00bfY todo es susceptible de empeorar a nivel nacional? Afirmativo: los institutos, consejos y secretar\u00edas de cultura estatales, dependiendo en parte de un presupuesto federal en franca retirada o con apoyos selectivos seg\u00fan el color del partido en el poder, han tenido que reducir radicalmente su capacidad de operaci\u00f3n. As\u00ed que, por tanto, \u00a1ag\u00e1rrense de la brocha que se cae la escalera! y como todos jalan, el descobijadero ha generado gresca e indiferencia m\u00e1s que solidaridad y uni\u00f3n en un gremio que por ahora no tiene m\u00e1s respuesta colectiva que el consabido s\u00e1lvese quien pueda.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Este abandono del Estado, tan propio de gobiernos neoliberales que desprecian la cultura, resulta m\u00e1s dram\u00e1tico al pensar en un hecho que, por otra parte, nos aqueja: nuestra sociedad, por razones muy diversas, no paga por su teatro de arte; vamos que ni siquiera termina por considerarlo como parte de su canasta b\u00e1sica de consumo educativo, espiritual y hasta de simple entretenimiento. Esa doble fragilidad \u2013un Estado con subvenciones en retirada y una sociedad indiferente\u2013 explica por qu\u00e9 nuestras artes esc\u00e9nicas se han empobrecido y desprofesionalizado al punto de presentar actualmente dos realidades que nos recuerdan la brecha de desigualdad tan propia del pa\u00eds: teatro rico versus teatro pobre.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Por una parte, el teatro rico de producci\u00f3n privada se mantiene saludable en el terreno del entretenimiento. No as\u00ed los EFIARTES (EFITEATRO) que son la respuesta m\u00e1s ambiciosa que el Estado sigue dando a nuestra falta de capitalizaci\u00f3n en las artes esc\u00e9nicas. Y me atrevo a subrayar un malestar de ra\u00edz porque en EFITEATRO veo un ejemplo de brutal desencuentro entre decisiones art\u00edsticas y econ\u00f3micas. Si la pobreza o riqueza material, en el mejor de los mundos posibles, debiera depender de decisiones art\u00edsticas, EFITEATRO me parece un desprop\u00f3sito desde ese \u00e1ngulo: para empezar, los presupuestos de sus proyectos casi siempre aspiran al premio mayor, los dos millones de pesos \u2014de ah\u00ed consecuencias de estilo: la pompa de escenograf\u00eda, vestuario y el despliegue tan amplio de recursos, por no mencionar la cantidad de gente que se involucra para dar entre 12 y 20 funciones. Sin duda, dicho mecanismo de financiamiento permite que se pague de bien a mejor a muchos profesionales, pero detr\u00e1s de cada producci\u00f3n, adem\u00e1s de la est\u00e9tica un tanto fara\u00f3nica para los tiempos que corren, bulle todo un ej\u00e9rcito de productores, equipos de difusi\u00f3n, asistentes de los asistentes, Broadway y el West End juntos, el sue\u00f1o de una industria teatral, incluido el \u00e1nimo de reventarse todo que al cabo el financiamiento viene de los impuestos. La ganancia para el productor que trabaja con dinero ajeno, est\u00e1 en la taquilla, por tanto, la popularidad de los ejecutantes importa y mucho. Caben, de entrada, dos preguntas ante un sistema fundado de ra\u00edz en el derroche: \u00bfcu\u00e1ntos casos conocemos de productores que realmente reinverten y arriesgan utilidades resultado de su participaci\u00f3n en EFIARTES? \u00bfcu\u00e1les son los porcentajes de recuperaci\u00f3n de la mayor\u00eda de los proyectos? \u00bfSe necesita realmente tanta inversi\u00f3n para dar muchas veces un m\u00e1ximo de 12 funciones? En EFIARTES hay dinero y eso es una bendita tabla de salvaci\u00f3n para muchos profesionales, pero en cuanto ese oasis desaparezca, la riqueza habr\u00e1 sido una ilusi\u00f3n y mientras tanto el agiotismo habr\u00e1 hecho de las suyas al amparo del Estado. \u00bfHay otras maneras de \u201challar remedio\u201d sin atentar contra uno de los pocos medios de financiamiento que nos quedan?<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En el barrio de enfrente, el franciscanismo impuesto obliga al \u201cteatro pobre\u201d a justificar est\u00e9ticamente la escasez. \u00a1Que no parezca que trabajamos con poco! Esa es de entrada la obligaci\u00f3n porque \u201cla pobreza aguza el ingenio\u201d. Pero adem\u00e1s de aspirar al arte, hay un ingrediente adicional en nuestro actual sistema de pobreza colectiva: \u201csi\u00e9ntete culpable\u201d porque hay compa\u00f1eros que trabajan literalmente con doscientos pesos por funci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En el M\u00e9xico previo al obradorato y la pandemia, cuando a\u00fan exist\u00eda el FONCA, se sol\u00eda esgrimir el argumento de una \u201cpobreza deseable\u201d para mejorar las artes esc\u00e9nicas del pa\u00eds. La comparaci\u00f3n con el teatro argentino era un lugar relativamente com\u00fan: \u201call\u00e1 no tienen subsidios y la dictadura fortaleci\u00f3 su teatro\u201d. Argumentos as\u00ed se escuchaban entonces entendiendo la pobreza como una a\u00f1orada virtud y hasta la desgracia pol\u00edtica como algo digno de envidia. El futuro nos alcanza y hay que se\u00f1alarlo: pobreza material engendra pobreza y punto. El Estado finalmente nos escuch\u00f3 y auspicia con su no intervenci\u00f3n una purga brutal donde los artistas m\u00e1s j\u00f3venes pagar\u00e1n el costo m\u00e1s alto, pues el franciscanismo en el arte debe ser una postura, no una imposici\u00f3n. Ante todo esto, \u201challar remedio\u201d por supuesto no est\u00e1 en el unipersonal y aunque el <em>work in progress<\/em> sea una maravilla de ver porque revela que el ensayo es tambi\u00e9n una finalidad en s\u00ed mismo, la palabra \u201cinacabado\u201d no puede ser paliativo de carencias de producci\u00f3n ni de inmadurez art\u00edstica. En pocas palabras, no se cobra por un <em>work in progress<\/em>.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En el otro extremo del dispendio de los EFIS, el franciscanismo nos lleva a la todolog\u00eda. Una o muy pocas manos se ven obligadas a hacer todo. A eso ya nos hab\u00edan acostumbrado las coinversiones tipo FONCA, pero si en un campo uno sostiene el clavo, otro el martillo y un tercero da el golpe para clavarlo, en los proyectos franciscanos abunda la falta de especializaci\u00f3n: cualquiera escribe, traduce, adapta, hace dramaturgismo, crea dispositivos, ilumina, construye, pepena la ropa y muchas veces, adem\u00e1s de todo, act\u00faa.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Es her\u00f3ico sostener nuestras vocaciones. Pero hay algo que ya huele a podrido en esta polarizaci\u00f3n de destinos art\u00edsticos donde no debiera caber el sarcasmo y ofrezco una disculpa por invocarlo. En lo personal, creo m\u00e1s en la depuraci\u00f3n hacia lo esencial y lo m\u00ednimo, pero tambi\u00e9n creo que el teatro cuesta y la pobreza material, hay que repetirlo claramente, solo engendra pobreza. \u00bfQu\u00e9 hacemos pues ante un tema que es un nudo ciego y espinoso?<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Si alguien con aspiraciones art\u00edsticas no cuenta con medios y despotrica ante un sistema por dem\u00e1s salvaje, en el otro barrio le dicen: \u201cAqu\u00ed el p\u00fablico paga y viene a vernos. \u00bfQu\u00e9 ofreces t\u00fa, adem\u00e1s de quejarte? Te das ba\u00f1os de pureza, t\u00fa que no generas, t\u00fa que eres incapaz de vender y difundir bien lo que haces\u201d. Para colmo, como en la pel\u00edcula de Polanski, \u00bftenemos que comernos nuestra rata en las catacumbas, rodeados de curas y sacristanes con el sayal zarandeado y barberos catec\u00famenos y de uno que otro despistado? \u201cQuien se traga su rata es indestructible\u201d, pensar\u00e1n algunos. \u00bfPero eso es \u201challar remedio\u201d? \u00bfQu\u00e9 hacemos pues?<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Por principio(s), acaso amarr\u00e1rnos una vez m\u00e1s las ag\u00fcjetas de los zapatos y ech\u00e1rnos a caminar. Luego empecemos por lo que es relativamente controlable: nuestro hacer; acaso es tiempo de aspirar a que nuestro trabajo sea excepcional, no \u201cmeritorio\u201d porque lo nuestro es probarnos una y otra vez en el presente de lo que aqu\u00ed y ahora somos capaces de hacer; excepcional por su t\u00e9cnica y por las po\u00e9ticas invocadas, excepcional por la reuni\u00f3n de saberes que el acontecimiento esc\u00e9nico refleja, excepcional por el buen y generoso sentido comunitario que t\u00fa y tus acompa\u00f1antes propicien. Y despu\u00e9s de ara\u00f1ar esa aspiraci\u00f3n, acaso tambi\u00e9n sea tiempo de caminar juntos de la manera m\u00e1s solidaria posible en nuestro gremio y convencer a la sociedad, la sociedad, a la sociedad de que el teatro es un arte, de que el teatro es necesario, un arte que requiere de los cuatro o cinco cuartos de cada espectador para caminar del bulul\u00fa hacia las compa\u00f1\u00edas y as\u00ed, poco a poco, desde la desnudez franciscana, empezar a \u201challar remedio\u201d al margen de un Estado que le ha dado su espalda al arte.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_separator color=&#8221;juicy_pink&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text css=&#8221;.vc_custom_1690502879559{margin-bottom: 0px !important;}&#8221;]\n<h6><em>Si te interesa este tema te invitamos a:<\/em><\/h6>\n[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][mk_image src=&#8221;https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/mesa-5.png&#8221; image_size=&#8221;large&#8221; align=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_separator color=&#8221;juicy_pink&#8221; border_width=&#8221;4&#8243;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]\n\n\n[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text] [\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":5663,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3,5,7,6],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5667"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5667"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5667\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5669,"href":"https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5667\/revisions\/5669"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5663"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5667"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5667"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5667"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}