{"id":5294,"date":"2023-07-27T19:00:39","date_gmt":"2023-07-28T00:00:39","guid":{"rendered":"https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/?p=5294"},"modified":"2023-09-05T10:19:17","modified_gmt":"2023-09-05T15:19:17","slug":"1-6-de-que-vas-a-vivir-economia-teatro-y-generaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/1-6-de-que-vas-a-vivir-economia-teatro-y-generaciones\/","title":{"rendered":"1\/6 \u00bfDE QU\u00c9 VAS A VIVIR? ECONOM\u00cdA, TEATRO Y GENERACIONES."},"content":{"rendered":"[vc_row][vc_column][vc_column_text]\n\n[\/vc_column_text][vc_single_image image=&#8221;5296&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][mk_page_section min_height=&#8221;0&#8243; padding_top=&#8221;0&#8243; padding_bottom=&#8221;0&#8243; sidebar=&#8221;sidebar-1&#8243;][vc_column width=&#8221;1\/3&#8243;][vc_widget_sidebar sidebar_id=&#8221;sidebar-2&#8243;][\/vc_column][\/mk_page_section][vc_row][vc_column][vc_column_text css=&#8221;.vc_custom_1690502770127{margin-bottom: 0px !important;}&#8221;]\n<h1 style=\"text-align: center;\"><em><b><span lang=\"ES-TRAD\">Todos pagan su boleto.<\/span><\/b><\/em><\/h1>\n<p class=\"Body\" style=\"text-align: center;\"><em><span lang=\"ES-TRAD\">Ver\u00f3nica Bujeiro.<\/span><\/em><\/p>\n<h1>\n<\/h1>\n<h1>\u00a0<\/h1>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]\n\n\n<p><\/p>\n[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text css=&#8221;.vc_custom_1690503034959{margin-bottom: 0px !important;}&#8221;]<div>\n<p class=\"Body\"><span lang=\"ES-TRAD\">En conmemoraci\u00f3n del d\u00eda del teatro 2023 fui convocada a participar de una mesa en donde discutimos desde un fervor cr\u00edtico y una generalidad ilusoria que pretend\u00eda comprender un todo en un corto lapso de tiempo, algunos temas propios a nuestro oficio. Al llegar el tiempo de las preguntas vino dirigida hacia m\u00ed una flecha, que sin ser su intenci\u00f3n, toc\u00f3 una herida con la que he cargado por mucho tiempo:\u00a0 <\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"Body\"><span lang=\"ES-TRAD\">\u00a0<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"Body\" align=\"center\"><i><span lang=\"ES-TRAD\">\u00bfEn el sistema del sector Teatral qu<\/span><\/i><i><span lang=\"ES\">\u00e9 <\/span><\/i><i><span lang=\"ES-TRAD\">lugar ocupa la dramaturgia en un sentido valor y c\u00f3mo se refleja esto en la retribuci\u00f3<\/span><\/i><i><span lang=\"ES\">n econ<\/span><\/i><i><span lang=\"ES-TRAD\">\u00f3<\/span><\/i><i><span lang=\"ES\">mica<\/span><\/i><i><span lang=\"ES-TRAD\"> para el dramaturgo<\/span><\/i><i><span lang=\"ES\">? <\/span><\/i><i><\/i><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"Body\"><i><span lang=\"ES-TRAD\">\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"Body\"><span lang=\"ES-TRAD\">La pregunta, hecha por la gestora cultural Erandi Fajardo, qued\u00f3 sin respuesta, puesto que era hora de abandonar las luces que aquel d\u00eda nos iluminaron en el escenario. Sin embargo, las complejidades que contiene este cuestionamiento no me han dejado de dar vueltas en la cabeza. Pienso ahora que quiz\u00e1s nunca deb\u00ed de abandonar ese escenario, ya que la pregunta contiene suficientes elementos para elaborar la materia de un drama que en realidad va m\u00e1s all\u00e1 de mi caso particular y quiz\u00e1s pueda interesar a algunos.\u00a0<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"Body\"><span lang=\"ES-TRAD\">Desde esa herida que me punza, no sabr\u00eda responder si los dramaturgos somos de valor dentro de la sociedad de la que formamos parte y lo digo con toda sinceridad. Un sector dir\u00eda que s\u00ed, que ah\u00ed est\u00e1n los premios, los homenajes, el cr\u00e9dito en el programa de mano, los apoyos gubernamentales, las becas, pero tambi\u00e9n existe la paradoja que ostenta toda convocatoria al exigir la presentaci\u00f3n de un <i>\u201cguion, escaleta, partitura o texto dram\u00e1tico<\/i>\u201d que jam\u00e1s ser\u00e1 remunerado dentro del presupuesto al que se aspira, pues dicha categor\u00eda est\u00e1 exenta del tabulador de honorarios que instituciones y diversas convocatorias manejan. Se se\u00f1ala un pago de acuerdo a la trayectoria de cada artista esc\u00e9nico y se considera el merecido pago a asistentes, pero nunca al trabajo del dramaturgo. \u201c<i>A ti te toca el diezporciento de taquilla\u201d<\/i>, espet\u00f3 una figura institucional el d\u00eda que cuestion\u00e9 semejante omisi\u00f3n y no dije nada m\u00e1s por esa tendencia culp\u00edgena que tenemos los as\u00ed llamados \u201cartistas\u201d, pues \u00bfqu\u00e9 mayor remuneraci\u00f3n puedes esperar si vas a ver tu trabajo cobrando vida en un escenario? Pero la realidad no puede sostenerse de ilusiones y hasta ahora nadie (por m\u00e1s pataf\u00edsico o surrealista que sea) ha pagado su cuenta de luz, agua o gas con aplausos. En alguna ocasi\u00f3n el costo de una pared de la escenograf\u00eda (costeada gracias al presupuesto al que el texto dram\u00e1tico ayud\u00f3 a acceder) fue mucho mayor a mis ingresos por boletos vendidos, as\u00ed que puedo afirmar que la pared (o bien, quien la hizo) gan\u00f3 m\u00e1s que yo. Ante semejante confesi\u00f3n, en el escenario ficticio de la representaci\u00f3n de este personal\u00edsimo drama, habr\u00e1 miembros del p\u00fablico presente que en este punto sientan ganas de abuchearme porque van afirmar que hay muchas ocasiones en que los que dan vida en los escenarios salen con las manos vac\u00edas, mientras que el ocioso dramaturgo, que no se present\u00f3 a ninguno de los ensayos y seguramente escribi\u00f3 el texto en una noche, se queda al final de la funci\u00f3n con su <i>diezporciento<\/i>. Y no voy a desmentirlos, pero tampoco es mi intenci\u00f3n hacer aqu\u00ed una competencia de precariedades, sino ir m\u00e1s all\u00e1 en un problema de valor generalizado. Hag\u00e1monos a la idea de que todos estamos dentro de un mismo teatro, y si como me dijo hace tiempo un querido maestro:<\/span><span dir=\"RTL\" lang=\"AR-SA\">\u201c<\/span><i><span lang=\"ES-TRAD\">Hay que pagar el boleto de entrada<\/span><\/i><span lang=\"ES-TRAD\">\u201d, mucho me temo que ese costo no s\u00f3lo involucra al p\u00fablico y los creativos quiz\u00e1s nunca dejemos de financiarlo. <\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"Body\"><span lang=\"ES-TRAD\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-5298 alignright\" src=\"https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/frase-bujeiro-300x300.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/frase-bujeiro-300x300.png 300w, https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/frase-bujeiro-1024x1024.png 1024w, https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/frase-bujeiro-150x150.png 150w, https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/frase-bujeiro-768x768.png 768w, https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/frase-bujeiro.png 1280w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>En su ensayo de 2017 \u201c<i>El entusiasmo: precariedad y trabajo creativo en la era digital<\/i>\u201d la escritora y fil\u00f3sofa Remedios Zafra aborda la problem\u00e1tica de los \u00e1mbitos art\u00edsticos y acad\u00e9micos cuyas actividades son escasamente retribuidas en lo econ\u00f3mico, gracias a la ancestral percepci\u00f3n de la sociedad sobre nuestros oficios como actividades de goce y nula utilidad. Basta recordar aquella encuesta realizada <\/span><span lang=\"ES\">durante la pandemia <\/span><span lang=\"ES-TRAD\">en un pa\u00eds asi\u00e1tico en donde se consideraba al personal m\u00e9dico como los componentes m\u00e1s valiosos de la sociedad, a diferencia de los artistas que se encontraban en estimaci\u00f3n m\u00e1s baja, pese a que innumerables materiales producidos por este sector fueron consumidos de forma masiva para someter al miedo y a los demonios del aburrimiento. Zafra implica dentro de su argumentaci\u00f3n que es justamente el entusiasmo, esa pasi\u00f3n y la fe ciega que nos mueve a estar guarecidos dentro de este teatro, la energ\u00eda motora que sostiene empresas art\u00edsticas y acad\u00e9micas a costa de que nosotros mismos paguemos el boleto de entrada a nuestro propio drama de ansiedad cr\u00f3nica, inestabilidad econ\u00f3mica, as\u00ed como el paulatino descarte de aspiraciones personales que bien puede conducir a la renuncia, cuando llega el momento en que los \u00e1nimos creativos se disipan y no se cuenta con la fuerza para continuar. <\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"Body\"><span lang=\"ES-TRAD\">Ante la presentaci\u00f3n de semejante cuadro, es muy probable que los que realmente pagaron boleto en la funci\u00f3n de este imaginario drama, es decir el respetable p\u00fablico, comiencen a protestar porque \u201cnosotros los artistas\u201d no somos capaces de ofrecer productos lo suficientemente buenos para resultar lucrativos. Y puede ser que nuestras obras generen sospecha porque son locales, no se entienden, son muy largas, se habla demasiado, se hacen cosas raras o se convoca a los antiguos poetas que no van a la par de la velocidad de las aplicaciones de un tel\u00e9fono inteligente, pero esa no es aqu\u00ed la cuesti\u00f3n. <\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"Body\"><span lang=\"ES-TRAD\">M\u00e9xico es heredero de un sistema pol\u00edtico que alguna vez consider\u00f3 la cultura como parte de la salud y derecho de sus ciudadanos, pero ese sistema hoy en d\u00eda es presa de un desgaste y una natural decadencia que ha elegido esfumar la cultura de su horizonte. Una buena parte de nosotros nos forjamos como espectadores en ciclos de teatro infantil, en las butacas del teatro universitario o en espect\u00e1culos de calle que avivaron una chispa dentro de nosotros y pudimos hacerlo, hay que aceptarlo sin cortapisas, gracias a que el estado pag\u00f3 una buena parte de esos boletos. Pero este modo de producci\u00f3n, que vio momentos de absoluta bonanza para artistas y audiencias, deriv\u00f3 en una dependencia malsana que hoy, en su patente agon\u00eda, nos revela con amarga sorpresa que gracias a ello el teatro que hacemos algunos de nosotros es una ilusi\u00f3n casi imposible de sostener.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"Body\"><span lang=\"ES-TRAD\">Y si bien habr\u00e1 algunos integrantes de esta invisible audiencia a mi drama que a\u00fallen sobre las nov\u00edsimas instancias que exhortan a los artistas a acercarse a las empresas para que aporten una donaci\u00f3n econ\u00f3mica a cambio de pago de impuestos, s\u00e9 que se abrir\u00e1 un silencio o al menos una pausa sostenida cuando se pregunte cu\u00e1ntos han logrado sin contactos previos, pagos a terceros o alg\u00fan otro artificio fortuito el sagrado Grial de la firma que d\u00e9 luz verde a sus proyectos. Al alza de estas voces vendr\u00e1n otras con soluciones, as\u00ed como tramas ins\u00f3litas, tristes y dignas de compasi\u00f3n a tragedias personales. Todos pagamos un boleto: con el sacrificio que hacemos los dedicados a la escena en la postergaci\u00f3n de planes a futuro, en la conciencia de una cruda realidad cuando ataca la enfermedad y no hay seguro m\u00e9dico que nos avale, en el replantearnos a cada paso si esto es lo que vale la pena. As\u00ed como el p\u00fablico, a quien no siempre sabemos convocar por razones est\u00e9ticas y econ\u00f3micas. Pero tambi\u00e9n lo paga el teatro, esa entidad poderosa y ancestral que asume su costo de entrada al mundo se\u00f1alado por siempre como el pariente obsoleto, en permanente amenaza por las constantes quimeras tecnol\u00f3gicas que amenazan con desplazarlo y que hasta ahora no lo han logrado porque ofrece una llama de algo distinto que no se apaga. <\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"Body\"><span lang=\"ES-TRAD\">Ante la presentaci\u00f3n de este personal\u00edsimo drama que intent\u00f3 tejer su trama, me imagino a mi invisible audiencia abandonando la sala revueltos hasta las entra\u00f1as, pero sin el \u00e1nimo de abandonar los teatros para siempre. Lo s\u00e9 porque la dramaturgia se escribe desde la experiencia y en m\u00ed se guardan los ecos de la queja cotidiana, que a\u00fan en el l\u00edmite de la desesperaci\u00f3n no logra esconder el tufo de la pasi\u00f3n con la que defendemos nuestros vilipendiados oficios. Por eso s\u00e9 que asumiremos el costo de mantener vivos los escenarios. Lo haremos hasta que la cordura nos lo permita.<\/span><\/p>\n<\/div>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_separator color=&#8221;juicy_pink&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text css=&#8221;.vc_custom_1690502879559{margin-bottom: 0px !important;}&#8221;]<h6><em>Si te interesa este tema te invitamos a:<\/em><\/h6>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][mk_image src=&#8221;https:\/\/elmilagro.org.mx\/st\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/malestar-corregida.jpg&#8221; image_size=&#8221;large&#8221; align=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_separator color=&#8221;juicy_pink&#8221; border_width=&#8221;4&#8243;][\/vc_column][\/vc_row]","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text] \u00a0 [\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text] [\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text css=&#8221;.vc_custom_1690503034959{margin-bottom: 0px !important;}&#8221;] En conmemoraci\u00f3n del d\u00eda del teatro 2023 fui convocada a participar de una mesa en donde discutimos desde un fervor cr\u00edtico y una generalidad ilusoria que pretend\u00eda comprender un todo en un corto lapso de tiempo, algunos temas propios a nuestro oficio. 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